Jesús está contigo, como siempre, para dedicarte todo Su Corazón.
Yo que veo tu sufrimiento te digo, Mis amadas hijas: Permanece en Mi Caridad y fija tus miras en una elección definitiva por tu Jesús.
Te digo: Colocaos en Mis Santas Manos y os guardaré en Mis Manos y nunca os dejaré solos. El mundo está lleno de trampas, pero yo mantendré a tu enemigo infernal, Mi enemigo, el mal, alejado.
Mi Santo Espíritu derribará su maldad y lo mantendrá definitivamente en Mis Manos, que nunca lo dejarán ir y lo sujetarán con fuerza para siempre, porque no permitiré ningún mal de nuevo, terminará en su infinita desolación.
Amor, pondré todo Mi Amor en ti, y te pondré donde encontrarás solo Gracia infinita e infinitas Santidad, porque Yo, tu Padre Celestial, soy Caridad e infinito Amor. Nada más te tentará, nada faltará más, porque renovaré todas las cosas, y todo será nuevo en Mi situación como Dios del Cielo y la Tierra.
Nunca volverás a ver su maldad, porque su maldad termina aquí, en esta venida definitiva y concluyente Mía, en batalla victoriosa y final. Mi Corazón Inmaculado triunfará, y Mi Santísima Madre triunfará conmigo, Su Corazón Inmaculado cerca de Mi Corazón Inmaculado, en el glorioso triunfo del Cielo.
María Santísima, Mi Purísima Madre, está en Mis alturas y reina conmigo con la misma Caridad y Amor. Todo reinará para siempre en Caridad y Amor, en el Cielo y en la Tierra. Nada de las cosas del antes quedará, todo es renovación en Mi Caridad e infinito Amor.
Ahora, queridas niñas, Mi Corazón ama vuestros corazones infinitamente por amor a Mí y verá mi propio amor infinito en vosotras cuando llegue en Gloria y os llame por nombre y os postréis ante Mí, donde Yo soy el Creador y Maestro.
María Santísima, conmigo, día tras día, dictará la senda a seguir; nada debéis manejar sin Su consentimiento, todo será dictado por Ella según Mi voluntad. Vosotras manejaréis toda la Obra en caridad y amor, y cuando Yo vuelva, encontraré un pueblo santo, un pueblo al que llevaré a Mi Ciudad Celestial y pondré ante Mí y situaré en una situación de felicidad infinita. Todo el amor estará en ellos y la vida será eterna, un don de Mi propia Sangre. Vosotras viviréis en Mi propio Cielo, donde Yo pondré en vuestras manos todo lo que poseo Yo mismo, y seréis maestros de las mismas cosas como vuestro Santo Padre.
Un nuevo Cielo unido con una nueva Tierra: al unísono estarán en infinito Amor y disfrutarán de las maravillas de Jesús.
Jesús, vuestro amigo más fiel, os bendice y os pide amor y caridad. Estad en Mi Caridad y seréis hijos del Altísimo.
Id en paz.
Vuestra Jesús más fiel.
Fuente: ➥ ColleDelBuonPastore.eu