Queridos hijos, María Inmaculada, Madre de todos los Pueblos, Madre de Dios, Madre de la Iglesia, Reina de los Ángeles, Auxilio de los Peccadores y Misericordiosa Madre de todos los hijos de la tierra, mirad, niños, hoy Ella viene a vosotros para amaros y bendeciros.
Niños, desead serenidad y tranquilidad, sed de serenidad! En este momento no lo sois, demasiados torbellinos de guerra no os permiten continuar en el camino hacia la salvación.
Diréis: “Madre, ¿cómo podemos hacer esto?”
Mis pequeños, entiendo bien que no podéis hacer mucho, pero hay una cosa que podéis hacer: tomad de la mano unos a otros y uníos. Juntos os consolaréis mutuamente, y entonces no olvidéis que Dios el Padre Celestial no permitirá que sus hijos interrumpan su viaje hacia la salvación. Es importante para todos vosotros.
Como ya os he dicho, el Padre desea la salvación de toda alma terrenal. Toda alma terrenal pasará por el purgatorio y luego, ante el trono, verá los ojos del Padre, y el Padre preguntará: “¿OS HABÉIS ARREPENTIDO DE TODO LO QUE HABÉIS HECHO?” Y entonces, con una inmensa sonrisa, Dios el Padre abrirá ese inmenso territorio llamado Corazón de Dios. Una vez que estéis en ese inmenso territorio, ÉL se alegrará, gritará, gritará fuerte, y luego llamará a la Madre del Hijo y dirá: “MIRA MARÍA, LOS HIJOS ESTÁN EN ESE INMENSO TERRITORIO PARA LA ETERNIDAD!”
Mirad, Mis hijos, esto sucederá, apresuraos antes de que aumenten los torbellinos de guerra!
ALABANZA AL PADRE, AL HIJO Y AL ESPÍRITU SANTO.
Hijos, la Madre María os ha visto a todos y amado a todos desde lo más profundo de Su Corazón.
Os bendigo.
REZAD, REZAD, REZAD!
LA MADONNA IBA VESTIDA DE BLANCO CON UN MANTO AZUL, LLEVABA UNA CORONA DE DOCE ESTRELLAS EN LA CABEZA Y HABÍA UNA PODEROSA LUZ AZUL BAJO SUS PIES.
Fuente: ➥ www.MadonnaDellaRoccia.com